Llegué a nuestro instituto en septiembre de 1997. Aunque soy de Cartagena elegí y preferí quedarme en El Algar, soy de pueblo y siempre he pensado que el carácter de “ ser de pueblo “ imprime nobleza y generosidad en la persona. Han pasado casi 11 años y no me equivoqué. Profesores que han estado en el centro un año repiten en cuanto pueden, y, algunos, vienen de Murcia . ¿ Por qué creéis que volvían ? Yo os lo diré. Siempre hemos tenido muy buenos alumnos. El clima de convivencia tanto en el centro como dentro del aula era excelente.
Claro que ha habido “gamberretes “. Aún recuerdo cuando 4 alumnos hicieron “ caca “ en la papelera de un aula, otros que vaciaban extintores, otros que rompían persianas con piedras, uno que le quitó las llaves del coche a un profesor, otros que echaban pegamento en las manecillas de las puertas, otro que por la noche le echaba lejía a las plantas de nuestro huerto, etc, etc,etc. Claro que todas estas cosas son sancionables, pero, no había maldad en esas acciones, eran ,eso, gamberradas, más propias de un mal estudiante que de un delincuente
Ahora aparecen pintadas atentando irracionalmente contra la integridad de los profesores. Yo no quiero pasear por el patio de mi centro y ver frases ofensivas. Me da igual que los afectados sean alumnos o profesores. Tengo rabia de no poder hacerles ver a esas personas lo equivocados que están con ese tipo de actuaciones.
Espero que estas acciones se acaben .
No debemos callarnos ante este tipo de hechos. Es toda la comunidad educativa la que pierde. Os invito a que rechacéis este tipo de comportamiento. No permitamos que nuestro centro se convierta en una selva donde lo que impere sea la ley del más fuerte.
¿Qué visión de la convivencia, del respeto, de la tolerancia, de los derechos y deberes de cualquier miembro de la comunidad educativa van a tener los alumnos más pequeños ¿¿ Es esto lo que queremos que sea nuestro centro? ?
Este blog puede ser una herramienta muy útil para expresar nuestro rechazo hacia hechos que nada tienen que ver con la realidad.
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